Donna Huanca. Mina de Aura
Lo sagrado no se impone: se manifiesta donde el cuerpo, la materia y la atención se entrelazan. En MINA DE AURA, Donna Huanca (Chicago, 1980) transforma la Capilla de Afuera del CAAC en una arquitectura viva—una atmósfera ritual donde lo pictórico, lo corporal y lo ambiental conviven como una sola vibración. El espacio se vuelve organismo, la pintura se vuelve piel y el aire, cuerpo compartido.
Durante siglos, esta capilla fue un umbral simbólico. Los monjes cartujos contemplaban el mundo desde dentro, y por este espacio circularon especias, minerales y objetos rituales llegados de las Américas, en un momento en que Sevilla se consolidaba como puerto imperial de intercambio. MINA DE AURA recoge esta historia estratificada de recepción y transformación, y la reinterpreta desde una mirada contemporánea, sincrética y espiritual.
Donna Huanca concibe esta instalación como un cuerpo expandido, donde las cosmologías andinas, las iconografías coloniales y los lenguajes contemporáneos se entrelazan sin jerarquía. La energía cíclica de la Pachamama, fuerza femenina, telúrica y generativa, entra en diálogo con la arquitectura litúrgica barroca. Las superficies pictóricas se enlazan con trazas performativas; la memoria química con el gesto; el pigmento con la ofrenda ancestral. Lo sagrado no se representa: se encarna, se respira, se activa.